viernes, 17 de enero de 2014

LA IMPORTANCIA DEL DESARROLLO SOCIAL EN EL NIÑO EN PREESCOLAR.

LA IMPORTANCIA DEL DESARROLLO SOCIAL EN EL NIÑO EN PREESCOLAR.


Introducción:
En el curso de la existencia del niño, el medio juega un rol primordial. El medio comienza por ser, para todos los seres vivos, un medio físico. Pero lo que caracteriza especialmente a la especie humana, es que ella ha sustituido o superpuesto al medio físico un medio social. En la infancia y en la etapa deambulatoria, el medio del niño esta constituido primordialmente por su familia, especialmente su madre; y si bien esta familia sigue siendo durante algunos años su marco de referencia fundamental, comienza a ingresar en la edad preescolar, en un circulo social mas amplio alentándoselo en forma creciente a que se ajuste a la enseñanza de su sociedad.

Las experiencias que tiene el niño con sus iguales, desde la edad de 2 ó 5 anos, en adelante, hasta la adolescencia no solo le ayudan en los aspectos sociales de su desarrollo sino que además son elementos necesarios para el proceso mediante el cual se descubre a si mismo como individuo por derecho propio. Por lo tanto la vida del niño con sus iguales tiene importancia desde un punto de vista afectivo y desde el punto de vista del desarrollo de su concepto de si mismo. En su desarrollo la asociación con sus coetáneos, el hecho de compartir con ellos ideas que no comparten en su casa, de tomar decisiones y de intervenir en actividades en las que el y sus iguales no tienen que dar cuenta a los adultos, constituyen elementos importantes del proceso mediante el cual aprende a valerse por si mismo. Para aprender a vivir socialmente con sus compañeros, el niño debe tener la oportunidad de asociarse con otros niños.


Desarrollo:
Es alarmante y preocupante el incremento de problemas de socialización, los cuales empiezan a manifestarse tempranamente de diversas formas, iniciando la mayoría de ellos desde la infancia (0 a 9 años de edad); desafortunadamente al no intervenir oportunamente en el manejo de los mismos se convierten en un problema no sólo individual, sino además social, que implica costos a todos los niveles, estas alteraciones del desarrollo incluyen los berrinches, el trastorno negativo, desafiante, la mentira, el trastorno disocial, la agresividad, el hurto, huir del hogar, etc.
La infancia, es un periodo de gran importancia ya que en este se establecen las bases para el desarrollo sano del área afectiva y social, principalmente el establecimiento de relaciones sociales positivas, en esta etapa el niño al tener contacto con sus iguales y con los adultos a través del juego y la convivencia cotidiana, aprende a expresar sus ideas, manifestar necesidades, a crear vínculos afectivos y sociales, a organizarse y a trabajar en equipo.
Por lo que diferentes dificultades pueden presentarse durante el desarrollo, tanto en la adquisición de las habilidades requeridas para relacionarse con los demás, como en la competencia social que implica el tener relaciones sociales exitosas que serán un factor determinante que marque la forma en la que el individuo llevará a cabo su interacción social con el resto de las personas en el futuro. Los infantes que gozan de un alto grado de interacción con su madre muestran un mayor nivel de socialización, son más comunicativos, sienten menos adversidad ante los cambios, mayor habilidad para comunicarse, más disposición de prestar ayudar y apoyar a los demás, crea sentido de pertenencia hacia los grupos con los que se relaciona y con los cuales convive.
Las conductas problema que se presentan con más frecuencia tanto en el medio familiar, como escolar son: violencia y riñas entre los iguales, pataletas o rabietas por la negativa a los deseos del niño, poca tolerancia a la frustración, tomar lo que no es suyo, oposicionismo.
En el curso de la existencia del niño, el medio juega un rol primordial comienza por ser, para todos los seres vivos, un medio físico, Pero lo que caracteriza especialmente a la especie humana, es que   ella ha sustituido o superpuesto al medio físico un medio social.
En la infancia y en la etapa deambulatorio, el medio del niño está constituido primordialmente por su familia, especialmente su madre; y si bien esta familia sigue siendo durante algunos años su marco de referente fundamental, comienza a ingresar en la edad preescolar, en un circulo social más amplio alentándoselo en forma creciente a que se ajuste a la enseñanza de su sociedad. 
Las experiencias que tiene el niño con sus iguales, desde la edad de 2 ó 5 años hasta la adolescencia no solo le ayudan en los aspectos sociales de su desarrollo sino que además son elementos necesarios para el proceso mediante el cual se descubre a sí mismo como individuo por derecho propio.
Por lo tanto la vida del niño con sus iguales tiene importancia desde un punto de vista afectivo y desde el punto de vista del desarrollo de su concepto de si mismo.
En su desarrollo la asociación con sus coetáneos, el hecho de compartir con ellos ideas que no comparten en su casa, de tomar decisiones y de intervenir en actividades en las que él y sus iguales no tienen que dar cuenta a los adultos, constituyen elementos   importantes del proceso mediante el cual aprende a valerse por sí mismo, para aprender a vivir socialmente con sus compañeros, el niño debe tener la oportunidad de asociarse con otros niños.
Los seres humanos nacimos para ser sociables, desde que estamos en el vientre de nuestra madre, hasta el último día de nuestra vida hemos de desarrollar experiencias socialmente relevantes, de aquí la importancia de enseñar a nuestros pequeños, pautas de conductas para mantener buenas relaciones con los demás, que son la base de una buena inteligencia emocional; la detección temprana de alguna dificultad en el desarrollo de un niño no debe tener consecuencias de discriminación o disminución de expectativas por parte de los adultos.
Debemos darle  bases a los chicos de cómo enfrentar todo tipo de parámetros en su vida futura como religión, culturas, raza y para esto se desarrollan actividades que los vinculen con esto y les enseñe la diversidad dentro de una sociedad. 
Dentro del nivel de preescolar el juego fomenta el carácter de los pequeños, es la instancia de aprendizaje y ejercitación básica de la sociabilidad "aprender a jugar, querer jugar, seguir las instrucciones, saber ganar y perder, liderar un equipo, ceder, compartir los juguetes, son situaciones que aportan al desarrollo de las relaciones sociales y deben ser aprovechadas como oportunidad de crecimiento para ensenar tolerancia y respeto", un niño en edad preescolar debe reír unas 300 veces al día, observa y analiza con qué frecuencia sonríe tu pequeño/a, "está demostrado científicamente, que si riéramos mucho más tendríamos una mejor calidad de vida, reír con tu pequeño/a y enseñarles a sonreír en todo y por casi todo, por ejemplo al saludar, le ayuda a aceptar las diferencias con agrado y superar las dificultades que por naturaleza humana tendrá que experimentar.
El juego ayuda a consolidar esquemas psicofísicos de comportamiento mental y nervioso, así pues, es parte integrante del desarrollo de la inteligencia. Para Piaget, juego e inteligencia pasan por los mismos periodos y clasifica el juego en tres grandes manifestaciones: juego sensorio motor, juego simbólico (caracterizado por la construcción de símbolos a partir de distintas capacidades y esencial para el equilibrio afectivo e intelectual del niño) y juego reglado (caracterizado por practicar y adquirir un grado de conciencia de la regla),
El juego organiza la conducta: en vez de producir una conducta totalmente espontanea, el niño actúa en el juego por ejemplo, como una mama o un chofer de   camión. Vigotsky sostenía que en el juego los niños no actúan a su antojo puesto que obedecen determinadas reglas de conducta, los niños distinguen entre jugar a la mama y a jugar a la maestra. Hay distintos juegos y disfraces e incluso en lenguajes diferentes para  cada papel.
Como anteriormente hemos señalado, el juego es un camino natural y universal para que la persona se desarrolle y pueda integrarse en la sociedad

Cierre  
Ø  Los infantes que gozan de un alto grado de interacción con su madre muestran un mayor nivel de socialización, son más comunicativos, sienten menos adversidad ante los cambios, mayor habilidad para comunicarse, más disposición de prestar ayudar y apoyar a los demás, crea sentido de pertenencia hacia los grupos con los que se relaciona y con los cuales convive.

Ø  el juego es una herramienta que se utiliza tanto para el desarrollo cognoscitivo, como para el desarrollo socio afectivo,  el cual  sirve para que el niño aprenda valores tales como el respeto, el auto estima, además de ser un medio de socialización que servirá para que puedan relacionarse


Ø  Si el niño se desarrolla socialmente logrará participar en juegos respetando las reglas establecidas y las normas para la convivencia, y evitan agredir verbal o físicamente a sus compañeras, compañeros y a otras personas.


Ø  entre sí,  tomando en cuenta que el mismo posee una intención y un significado,

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